A casi tres meses de confirmar su separación, se dijo que Flor Vigna y Luciano Castro habrían retomado el noviazgo de manera secreta.
En LAM, Fernanda Iglesias sorprendió al aire al dar algunos detalles del vínculo del actor y la cantante. PrimiciasYa habló con Flor Vigna y aclaró los tantos.
A casi tres meses de confirmar su separación, se dijo que Flor Vigna y Luciano Castro habrían retomado el noviazgo de manera secreta.
Esta versión la dio a conocer Fernanda Iglesias en LAM (América TV), el exitoso ciclo de Ángel de Brito. “Luciano Castro y Flor Vigna seguirían juntos, en secreto. Lo hacen así porque dicen que Sabrina Rojas les hacía la vida imposible. Lo que pasa es que cuando ellos querían ir a un recital con los nenes, Sabrina también quería ir porque ‘iban los nenes’”, aseguró la panelista.
Según la información que maneja Iglesias, el hecho de que Castro y Rojas compartieran la casa “no le gustó ni al Tucu (López) ni a Flor”. “Estaban mucho tiempo entre ellos (Castro y Sabrina)”, remarcó.
En tal sentido, la angelita juzgó que la conductora y modelo “era muy pesada reclamándole cosas a Luciano, porque a ella le daba bronca que Luciano hiciera con Flor todas las cosas que no hizo con ella”. “Sabrina no terminaba de asumir la separación, pensaba que seguía siendo de su propiedad”, arrojó.
PrimiciasYa se contactó con Flor Vigna y reaccionó de manera tajante ante esta información que se dio a conocer en las últimas horas. "No estamos juntos hace más de 4 meses", aseguró la bailarina y también remarcó que no tiene contacto alguno con él tras la ruptura.
Luciano Castro rompió el silencio en A la tarde, el ciclo de Karina Mazzocco en América TV, y contó cómo quedó la relación con Flor Vigna a meses de confirmar la ruptura.
“Con Flor está todo bien, seguimos hablando. Yo estoy cada día mejor. Nadie está bien después de una separación. Me costó, sí, pero bueno... Son los órdenes de la diva y a veces tiene que ver con la madurez saber que no. Y eso me costó, pero día a día estoy mejor. Y hablo”, comenzó diciendo.
Y concluyó: “Me alivia poder hablar con ella y ella conmigo, siempre en buenos términos. Y más que nada para saber cómo va la evolución del otro. Siempre hablamos de ‘evolución’, no hablamos nunca de un retroceso”.