La función se realizó en el barrio de Congreso y allegar a la sala con su Audi, la morocha pensó que la suerte le sonreía cuando vio que había espacio para estacionar justo en la puerta del complejo. Pero estaba prohibido.
Todo sucedió cuando Lali estaba mirando la peli y alguien de afuera le avisó lo que estaba sucediendo. Pero la cantante llegó tarde. La grúa del Gobierno de la Ciudad ya había levantado su lujoso vehículo.
Súper furiosa, la actriz tuvo que tomarse un taxi hasta la plata de estacionamiento del microcentro porteño, donde pagó una multa y le devolvieron el auto.