Fariña fue juzgado acusado de evadir el pago de impuestos por más de 10 millones de pesos con relación a la compra de un campo con dinero que sería de Báez.
Fariña compró el campo de más de 3 mil hectáreas en la localidad de Tupungato, Mendoza, en diciembre de 2010 por unos 5 millones de dólares y dos años después lo vendió por menos de dos millones.
En una primera instancia, Fariña había dicho que el campo lo compró con plata de Báez, pero luego cambió su coartada y aseguró que lo compró con dinero del empresario Carlos Molinari, que también pagó su casamiento con Jelinek.
La fiscal Barbieri dictaminó que la compraventa del campo fue una operación "simulada" y que el empresario que le compró el terreno, Roberto Erusalinksy, le brindó una estructura económica para lavar dinero ilícito.