"Pero al principio hasta identificar qué pasaba y qué era, porque ya en la obra la gente que estaba trabajando acá lo empezó a sentir. La arquitecta inclusive me lo ha dicho muchas veces que una canilla, que no sé qué", continuó Lanzoni.
LEER MÁS: La tristeza de Miriam Lanzoni por la muerte de su abuela: "Lo diste todo"
"Yo siempre adjudicándolo a que esta casa me la dejaron hecha Kosovo, entonces, que se rompían las cosas, y no funcionaban, y tal. Después yo qué sé, empecé a sentirlo yo viviendo acá ya, y por supuesto lo percibí y dije como bueno, a ver, qué es esto, y es algo bueno, lindo", profundizó al respecto.
Y describió: "Es una energía hermosa, que siento una compañía constante. De hecho, se siente, lo siento, pero es algo bueno. A mí, sin ir más lejos, me ha despertado alguna que otra noche como la sensación que algo me despierta y no me preguntes por qué voy a leer un mail y siempre son cosas buenas, buenas noticias".
Y cerró: "Sí, mis mascotas sin ir más lejos lo viven sintiendo, mi gato como que corre, se hace un lugar y mira, el perro igual, mis mascotas sí, están muy bien".