Santaolalla es, desde hace décadas, una figura clave para comprender la proyección internacional de la música latinoamericana. Su recorrido —que atraviesa el rock, la producción artística, la composición para cine y la experimentación sonora— ha sido reconocido con dos premios Oscar a la Mejor Banda Sonora Original por Brokeback Mountain y Babel, además de múltiples premios Grammy y Latin Grammy. Sin embargo, más allá de los galardones, su singularidad reside en la construcción de un lenguaje propio, donde lo ancestral y lo contemporáneo conviven sin jerarquías.
En ese camino, Ronroco ocupa un lugar central. El álbum —nombrado a partir del instrumento andino que Santaolalla adopta como eje expresivo— despliega una estética despojada, íntima y profundamente evocadora. Lejos de los grandes arreglos, cada pieza parece respirar en un tiempo propio, suspendido, donde el silencio adquiere un rol tan protagónico como el sonido. Esa búsqueda, que en su momento resultó disruptiva, terminó por delinear una identidad sonora inconfundible.
Con los años, esa misma identidad sería la puerta de entrada a nuevos territorios. La música de Ronroco no sólo consolidó una voz artística, sino que abrió el camino hacia el universo audiovisual: cine, televisión y videojuegos encontraron en Santaolalla un compositor capaz de narrar desde lo mínimo. Trabajos como Brokeback Mountain, Babel y el fenómeno global The Last of Us pueden leerse, en perspectiva, como una prolongación natural de aquella exploración iniciada a fines de los noventa.
Durante el 2024 y 2025 Gustavo estuvo presentando su Ronroco Tour por Europa y Asia, y en este 2026 llega a una gira por latinoamérica haciendo una parada en su país.
La presentación en el Teatro Colón suma una dimensión simbólica. No se trata solo de la llegada de un artista consagrado a uno de los escenarios más prestigiosos del mundo, sino del encuentro entre una obra íntima y un espacio históricamente asociado a la tradición académica. En esa tensión —entre lo popular y lo erudito, lo esencial y lo monumental— se potencia la experiencia.