"Jugaba con un juguete que le había regalado Fabián, se quedaba en su mundo y no hablaba. Después empezó a ir a terapia y volvió al jardín", concluyó Nazarena, que luego de aquellas palabras comenzó a recibir mensajes de papás de nenes con autismo.
Por supuesto, Nazarena admitió el error y se disculpó a través de Twitter:
"Fue una burrada y desinformación de mi parte. Repetí estúpidamente lo que un especialista me puso, en modo de ejemplo, en un ámbito privado", explicó.
Y siguió: "Decirlo en un medio masivo de tanta llegada y repercusión: ofende, confunde, desinforma y no ayuda en nada con la increíble labor que hace años y años hacen miles de personas para tratar con respeto y conciencia el autismo".