La película adapta las aventuras del palíndromo creado por el escritor Michael Bond, y supuso una pausa en los papeles dramáticos que la australiana estaba encadenando: "Lo mejor de todo es lo bien que lo hemos pasado, cómo conseguimos que ya que era una película infantil, incluso el rodaje fuera divertido", explica.
"Mis hijos leían esos libros, y ha sido maravilloso convertirme en un personaje de ellos. Aunque tenía miedo que les diera miedo mi personaje, pero no ha sido así", detalló.