Por otra parte, también mencionó a los culpables: “Y los responsables materiales y morales de esta desidia y gestión deplorable son viejos conocidos y pertenecen a la vieja marea roja que arrasó con los sueños de tantas personas en su hegemonía”.
Este discurso generó la reacción de dos parlamentarias: la diputada Celeste Amarilla y la senadora Desirée Masi.