Asimismo, Raggio tuvo en cuenta la declaración de un testigo que llegó a la habitación del cantante en el hospital San Roque de Dolores y observó que el acusado habría realizado maniobras para eliminar los restos de droga y alcohol de su organismo, con el objetivo de no agravar su situación procesal. El análisis técnico de la mecánica del accidente determinó que el músico conducía su camioneta por encima del límite de velocidad.
En ese sentido, se determinó que el vuelco se produjo cuando el vehículo circulaba a 139 kilómetros por hora. Los exámenes toxicológicos también resultaron pruebas del estado psicofísico del Pepo en el momento del accidente: estaba bajo los efectos de cocaína, marihuana y alcohol.