¿Qué recuerdo tenés de la serie? El recuerdo que tengo a dos décadas del estreno es que siento que fue en otra vida, pasaron muchas cosas en el medio. Yo tenía 16 años. A la distancia, lo veo como eso, era otra persona. Fue mágico, fue un despertar al mundo adulto, al mundo del trabajo, fue descubrir una vocación. Hasta ese momento, no tenía claro qué quería hacer de mi vida. Iba del colegio a la vereda de casa a jugar a la pelota y de pronto, me encontré con ese ritmo de laburo.
¿Qué significó para vos y para la TV en general? Lo que significó para mí fue hallar la vocación y la profesión. Me puse a estudiar teatro y ahí descubrí que quería ser actor. Para la TV significó un gran semillero, duró tres temporadas al aire y pasaron todos los actores que te puedas imaginar. Fue un momento donde no existían las nuevas plataformas, se miraba TV de aire. Las primeras reacciones del público fueron tremendas: había gente que me dejaba cartas en mi casa.
¿Por qué la TV de hoy no tiene este tipo de series?
No creo que la TV de hoy no tenga ese tipo de productos, sino que creo que cambió el formato y la manera de ver contenidos. Está Netflix, internet... La televisión de aire no es lo único. La gente mira lo que quiere, cuando quiere y en la pantalla que quiere. Es otra época, claramente.
¿Qué relación tenés con tus excompañeros?
Voy a participar del especial, que será el 19 de febrero. Será un gran reencuentro, a muchos los seguí cruzando a lo largo de los años en distintas ocasiones como eventos, fiestas, trabajos. Calculo que ese día iremos a tomar algo.