Para cerrar, hizo un análisis más global: "Los aires de derecha soplan muy fuerte. El mundo siempre se pronunció en contra del aborto, pero cuando las mujeres tienen 5 o 6 hijos no quieren darle los planes sociales, es una contradicción muy grande. Hay un tema simbólico que tiene que ver con las mujeres que tienen acceso a ser fertilizaciones asistidas en centros privados y allí mismo desechan embriones. ¿Eso no es un aborto? Es un debate largo y hay que empezar a charlar. Es un avance que como sociedad planteemos esto en el Congreso. Estos temas los sacan como cortina de humo, a veces, para tapar la realidad. Es una opinión personal: pienso que no va a salir. Pero hay que seguir luchando, este es el camino".