Por aquel entonces, Gelblung se desempeñaba como director de la publicación, mientras que Seoane comenzaba a ganar reconocimiento como modelo. Sin embargo, había un detalle que hacía todavía más compleja aquella historia: Cristina estaba casada.
Un tiempo después, aproximadamente un año más tarde, Cristina comenzó a trabajar en la revista como productora fotográfica. El contacto cotidiano, las reuniones y las diferentes actividades vinculadas al trabajo hicieron que entre ambos surgiera una cercanía que poco a poco fue dejando de ser exclusivamente laboral.
Para ese momento, Chiche ya había terminado su matrimonio con Marta Inés Velasco. Así fue como el vínculo con Cristina avanzó hasta transformarse en una relación sentimental.
Sin embargo, los primeros años de la pareja estuvieron muy lejos de ser tranquilos. El propio periodista reconoció que por aquella época llevaba una vida amorosa intensa y que su trabajo en la editorial le permitía mantener un contacto permanente con distintas mujeres. Según contó en alguna oportunidad, prácticamente no rechazaba ninguna propuesta.
Aquella situación terminó repercutiendo directamente en la relación. Los engaños, las discusiones y las separaciones comenzaron a formar parte de la historia de la pareja, hasta que Cristina Seoane decidió poner un freno a esa dinámica.
La ruptura fue complicada y estuvo acompañada por momentos de gran tensión. Pero justamente esa separación terminó haciendo que Chiche Gelblung comprendiera cuánto significaba Cristina para él. El periodista inició entonces una verdadera estrategia de reconquista para recuperar a la mujer que había puesto en riesgo con sus propias decisiones.
Flores, bombones, llamados telefónicos e invitaciones a cenar en restaurantes distinguidos fueron algunos de los gestos con los que intentó acercarse nuevamente. Durante varias semanas insistió, rogó y buscó diferentes maneras de recuperar el vínculo.
Finalmente, Gelblung consiguió reconstruir la relación y tiempo después explicó públicamente por qué había decidido luchar por ella.
“Es la única por la que peleé. Era más inteligente, más bella. Es muy difícil medir qué es lo que te interesa de una mujer. Es la que yo realmente sentí que tenía que ser mi mujer”, había contado el periodista al recordar aquel momento de su vida.
La reconciliación marcó un antes y un después para ambos. A partir de entonces, la pareja logró dejar atrás aquella etapa conflictiva y comenzó a construir una vida en común. Según aseguraba Chiche, después de esa segunda oportunidad nunca volvió a serle infiel.
Con el paso del tiempo, aquella relación que había comenzado en medio de dificultades terminó convirtiéndose en una familia. Chiche Gelblung y Cristina Seoane fueron padres de Federico, María y Magdalena.
Los años también hicieron crecer la familia y transformaron a la pareja en abuelos de siete nietos. Así, aquella historia que había comenzado décadas atrás entre una producción fotográfica y un vínculo laboral terminó consolidándose en una relación que atravesó distintas etapas y que se extendió durante casi 50 años, hasta la muerte del periodista.