"Yo decía '¿Esto es la vida? ¿17 años y ya estoy así? ¿Cómo voy a terminar?' No tenía a nadie que me ayude. Y me acuerdo que salí corriendo por la calle, quería que me pise un auto y desaparecer, porque no tenía terraza para subirme. Pero me cansé de correr y no me pisó ningún auto. Me senté en la vereda a llorar", contó ante un Andy Kusnetzoff sorprendido por su relato.
Con lágrimas contenidas, Adabel contó cómo logró superar esos pensamientos: "A partir de ese día empecé a hacer un ejercicio que hago cada tanto y pienso. Si en este momento me voy de este mundo, '¿qué pierdo?' Y pierdo mis ilusiones, la vida que tengo, con lo que todavía sueño, y que si me voy el no ya está dado".
"Por eso, vamos a empezar a intentar de nuevo en la desesperación, en la total falta de esperanza. Porque no creía en nada, me parecía todo una mier… estaba enojada con Dios, decía '¿para qué vine a este mundo?'", añadió.
Por último, Adabel Guerrero afirmó: "Lo que me ayudó a salir fue que el 'no' ya estaba dado, ir por el 'sí'".