"Yo me considero una persona distinta a las demás. Cuando tenía 8 años mi mamá murió y todos mis compañeros tenían mamá. Ella era médica y tenía cáncer. Cuando la abrieron para operar la cerraron y ahí ella se dio cuenta que tenía algo malo. Un día mi papá nos sentó a mi hermano y a mí y nos contó todo", dijo Rodrigo Vagoneta.
Y amplió: "No hay un día que no piense en ella. Es mi ángel guardián. Recién puede volver a amar de la forma que la amé a ella con la llegada de mi hijo. Yo de chico me encerraba en el baño a llorar. Todos preguntaban por qué me bañaba tanto".
Fue allí cuando Verónica Lozano le preguntó sobre su adicción al alcohol. "Mi hermano me decía que yo tomaba porque estaba solo. Pasaban 2 años que yo no trabajaba y me la pasaba encerrado. Además soy tímido y el alcohol me ayudaba a encarar los shows. Nunca estuve mal frente al público pero no concebía ir a una fiesta y no tomarme un trago", expresó.
"Un día mi esposa me dijo que no sabía que yo tomaba tanto, yo venía de un show y me dio al bebé en brazos. Me di cuenta que estaba tan mareado que no lo podía sostener. Entonces al otro día fui a este lugar llorando y les pedí ayuda. Hoy vuelvo a ese lugar mágico y ayudo a las personas que pasan por el mismo lugar donde yo estuve", remató Rodrigo Vagoneta.