Y argumentó: "Conecto con Irene cuando mi viejo muere y ella me dice que lo veía bien, sonriente. A veces conectas y a veces no. Me miró y me dijo: puedo caminar. Mi mamá está muy triste, 50 años de casados. Le cuento a mi mamá de esta experiencia, que la haga, y la hicimos. Dialogo con mi papá por medio de esta mujer".
“Mi papá tenía una manta roja con la que ella lo tapaba cuando tenía frío. Primero, que por favor saques las cenizas del cuarto y las lleves a hacer un último viaje en bicicleta, que era lo que hacían cuando vivían en Córdoba. Y que sepas que estoy, y cuando me necesites, te tapes con la manta roja que yo voy a estar ahí”, finalizó Peña.