Además agregó que el último tiempo Roberto sufría cambios de personalidad, que con el tiempo se volvieron más frecuentes, llegando incluso a la agresividad."Es algo muy raro, porque un hombre tan bueno, tan tolerante, tan indulgente, tan descentre... como de pronto se ponía violento conmigo y me decía cosas horribles, no lo podía creer. Luego él se sentía tan mal porque sabía que algo había pasado pero no podía recordarlo", agregó muy afectada.A pesar de eso, Florinda poco a poco ha comenzado a aprender a vivir sin su eterno compañero de vida, lo que aseguró la tiene muy asustada."He vivido en un verdadero pánico los últimos tres años, pánico a eso que alguien me dijo de pronto '¿Qué vas hacer con tu vida cuando fallezca Roberto, con tu tiempo y con tu vida?' y estoy aprendiendo a vivir de otra manera... estoy sobreviviendo", señaló."Cuando sabes que la muerte está cerca, yo no quería hablar de eso y él me decía 'mi bonita, es lógico, tengo que morir antes mayor, soy veinte años mayor'... cuando dijo que quería hacer un testamento, yo me sentía muy mal y no sabía a quién llamar, entonces le dije '¿Por qué hacer un testamento si no te vas a morir?' y me tapaba los oídos y le decía igual que en El Chavo '¡No oigo, no oigo, soy de palo, tengo orejas de pescado!', no quería oírlo hablar de muerte", acotó.Finalmente, acotó que toda la producción literaria de Gómez Bolaños fue heredada a su hijo Roberto, "eso lo dijo siempre".