"Ese antibiótico hizo que tapara unos días lo otro y que causara una revolución dentro mío. La infección llegó a las trompas por eso me las sacaron y tocó el apéndice. Se llegó a tiempo, si se esperaba era otra cosa", agregó.
Y cerró: "Cuando me despierto la doctora me dice: 'Lourdes, te podías haber muerto'. Nunca me lo voy a olvidar".