“La canción habla de la naturaleza. Lo compuse en una tarde sentado en el balcón de mi casa”, revela el hijo de Carmen y Diego, quienes lo apoyan incondicionalmente en su largo camino artístico.
Pese a su corta edad, Luciano ya se ha subido a grandes escenarios de Mar del Plata y Buenos Aires, entre otras ciudades. El más reciente aconteció en el porteño Teatro Regina, donde recibió el aplauso cerrado de toda la platea, merced a la interpretación de una decena de temas como, por ejemplo, “Rapsodia Bohemia”, de Freddy Mercuri, nada más y nada menos.
Las últimas apariciones televisivas y radiales de Creiner despertaron la aprobación generalizada, no solo por su talento musical, sino por sus valores morales. Cabe destacar que lo recaudado por su presentación en el Teatro Regina fue donado a la Fundación Sur Solidario, presidida por Pasty Lauría y apadrinada por Axel.
Justamente, una televidente célebre, como es Cris Morena, lo vio un día en un noticiero, se comunicó con su madre y lo becó con el objeto que se forme en “Otro Mundo”, su academia y semillero de talentos. “Todavía no caigo, no lo puedo creer”, admite el pequeño gigante.
Luciano Creiner y su difícil momento cuando se contagió de Covid
Cabe recordar que el único varón de cuatro hermanos, en septiembre de 2020, cuando tenía 10 años, el COVID-19 puso un paréntesis a esas ilusiones y trastocó la vida al precoz artista y a toda su familia. La enfermedad lo atacó tan fuerte que estuvo internado 32 días en una clínica. Quince de los cuales, estuvo en terapia intensiva.
Eso no fue todo, ya que le tuvieron que efectuar una traqueotomía para que pudiera respirar y alimentarse por sonda. La fuerza de voluntad y las ganas del fan de River Plate para salir adelante, pudieron más que cualquier diagnóstico. Porque un día salió de la cama, se sentó en el sillón y empezó a realizar dibujos como agradecimiento.
El arte, que lo acompaña casi desde la cuna, también estuvo a su lado durante su recuperación. Porque empezó a tocar el piano para los médicos y, después, para otros pacientes. Al cabo de 32 días, Luciano recibió el alta de terapia intensiva, dejando una huella imborrable en todos los que lo acompañaron en ese momento. Al punto que, médicos y enfermeras lo despidieron con un diploma “al mejor paciente”. Gracias a la rehabilitación realizada en su casa, junto a su fonoaudióloga y luego de 62 días, Luciano pudo volver a comer.