“El amor se había terminado, pero cuando se mete con los chicos… eso no lo perdono”, sentenció.
El exjugador también hizo referencia a la relación que había mantenido con Icardi antes del escándalo y recordó la ayuda que le había brindado cuando eran cercanos. En ese sentido, remarcó que se trataba de una persona a la que había acompañado y a quien, según sus palabras, “le llenó la heladera cuando no tenía para comer”.
Sin embargo, Maxi insistió en que la traición entre adultos terminó quedando en un segundo plano frente a lo que vivió con sus hijos.
“En muchas situaciones se metieron con ellos y yo no lo podía controlar. Trataba de no involucrarme demasiado porque era muy grande lo que pasaba”, explicó sobre cómo intentó atravesar aquellos años.
La distancia con Valentino, Constantino y Benedicto también lo obligó a replantearse cómo enfrentar la situación. Según contó, entendió que primero necesitaba fortalecerse él para poder acompañarlos.
“Me di cuenta que para que mis hijos estén bien, yo tengo que estar bien. Entonces tuve que sacar fuerzas que no sabía de dónde las tenía”, reflexionó.
Finalmente, Maxi López dejó una contundente definición sobre la manera en la que decidió cerrar aquella etapa de su vida y afrontar las traiciones que sufrió.
“Cuando una página se da vuelta de mi vida, yo no vuelvo más”, afirmó.
De esta manera, años después del escándalo que marcó para siempre su relación con Wanda Nara y Mauro Icardi, Maxi volvió a hablar del tema y dejó en claro cuál fue para él la herida más difícil de superar: que sus hijos quedaran en medio de una guerra entre adultos.