“Mi hermana, que falleció a sus veintisiete años, me enternece… Fue una persona hermosa. Luminosa, sabia para reírse de sí misma, solidaria, con carencias emocionales y ciertos trastornos madurativos que no se podían catalogar. Nació en un mundo de exigencias muy altas, difícil para quienes no alcanzan los cánones básicos. Eso la arrojó a un terreno de apartamiento, de imposibilidades de integración, de soledad devastadora”, relató conmovida la actriz de "Argentina tierra de amor y venganza", El Trece, en revista Gente.