La vida de los futbolistas suele parecer exitosa y feliz, pero no siempre es así y Pedro Damián Monzón es un testigo de esta situación. "Cuando se pinchó la pelota, terminó mi carrera, vi que algo estaba vacío. En esos momentos yo consumía drogas que es muy malo, yo hoy le digo a todos que es malo. Hoy hablo con 55 años porque Dios me dio la mano cuando estaba en el fondo del mar. Yo conté que tenía problemas y se me cerraron puertas", contó el exfutbolista de Independiente que en 2012 pasó por Rosario, donde fue DT de Tiro Federal.Monzón contó que muchísimas veces estuvo a punto de suicidarse pero que en uno de sus peores momentos tuvo un salvador: Diego Armando Maradona. " Yo estuve a punto de suicidarme un día, tenía siempre la pistola en la mano para hacerlo y no me animaba. Estaba viviendo en un local, separado y no tenía nada, a veces no tenía para comer. Un día, quizás buscando excusas para hacerlo, pensé 'voy a llamar a Diego y si no viene me suicido'. Lo llamé y le dije que me sentía mal, que quería hablar y él me dijo que no me preocupe"
'voy a llamar a Diego y si no viene me suicido'. Lo llamé y le dije que me sentía mal, que quería hablar y él me dijo que no me preocupe", relató.
Y prosiguió: "Pensé que no iba a venir, pero al rato apareció. Cuando vi su camioneta escondí el revólver por vergüenza, no le dije nada de lo que iba a hacer. Cuando llegó le dije que se siente en una silla, la única que tenía, y él me respondió 'No, si vos estás en el piso yo me siento con vos en el piso'.