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INOLVIDABLE

AC/DC se despidió épicamente ante más de 200 mil personas

Ante tres River completamente agotados, AC/DC cerró su paso por el país en el marco de su gira “Power Up Tour” en un último show arrollador repleto de sus canciones más renombradas y las favoritas de su público predilecto.

AC/DC se despidió épicamente ante más de 200 mil personas

La mítica banda australiana liderada por Angus Young regresó a la Argentina después de 17 años con tres shows inolvidables, reafirmando una mística construida a lo largo de más de medio siglo de puro rock. El público recibió a cada miembro como si los años no hubiesen pasado, con el mismo fervor que quedó inmortalizado en el álbum y DVD Live at River Plate. AC/DC concluyó tres noches intensas, desbordadas de emoción y repletas de momentos inolvidables como una lluvia épica difícil de superar. Los encuentros producidos por DF Entertainment marcaron el paso por Argentina del “Power Up Tour”, gira que rompió récords de ventas en Europa y Australia, que concluirá en Norteamérica en Septiembre de este año.

La escena se armó mucho antes de la primera canción. Durante la previa, el Monumental y sus alrededores se vieron concurridos por generaciones de fanáticos vestidos con merchandising que marcaba las distintas etapas y álbumes de la banda. Quienes aguardaban a que comience el ritual eran los que ya lo habían vivido en su juventud -algunos pasándole la posta a sus hijos o a sus sobrinos- y quienes iban por primera vez, con la certeza de estar a punto de ser parte de la historia de una de las bandas de rock más importantes e influyentes del mundo.

Pocos minutos pasadas las 21, los cuernos que adornaban las cabezas de los presentes prendieron luz transformando a la multitud dentro del estadio en un océano rojo. Fue entonces cuando Angus Young irrumpió en el escenario mientras un River repleto lo ovacionaba, y la inconfundible voz de Brian Johnson desataba la euforia de los fanáticos al ritmo de “If You Want Blood (You’ve Got It)”. Con la contundencia que los define, “Back in Black” siguió en el inicio de la última noche. A partir de ahí, el show continuó a paso firme con “Demon Fire” y “Shot Down in Flames”, que sostuvieron la intensidad de un arranque demoledor. El eterno riff de “Thunderstruck” marcó uno de los primeros picos de la noche, recorriendo cada rincón del estadio. “Have a Drink on Me” sacudió River antes de que la campana descendiera y bajara el ritmo de la atmósfera para darle lugar al ritual que es “Hells Bells”.

ACDC

La lista siguió con “Shot in the Dark” y “Stiff Upper Lip”, que funcionaron como puente entre distintas etapas de la banda. Al compás de uno de los temas más populares, el Monumental se vio sacudido con “Highway to Hell” mientras que “Shoot to Thrill” y “Sin City” demostraron que la mística de la banda sigue vigente. “Jailbreak” tuvo a los fanáticos entre el canto y la sorpresa. “Dirty Deeds Done Dirt Cheap”, “High Voltage” y “Riff Raff” llevaron al público en un viaje en el tiempo hacia los comienzos de AC/DC, mientras preparaban el terreno para una seguidilla final cargada de clásicos.

Recibida como un himno, “You Shook Me All Night Long” desató uno de los momentos más celebrados por el público, absolutamente entregado y vibrante, seguido por “Whole Lotta Rosie”, con una marea de brazos en alto y ese aire festivo que la convierte en un clásico infalible. El clímax llegó con una versión extendida de “Let There Be Rock” y Angus Young como protagonista absoluto -y celebrando su cumpleaños número setenta y uno-, recorriendo el escenario con su solo de guitarra, en una demostración de resistencia, carisma y pura historia.

Tras una ovación ensordecedora, la banda dejó el escenario por unos minutos, regresando para terminar la noche haciendo estallar el Monumental con “T.N.T.” y con un cierre a la altura: una explosiva “For Those About to Rock (We Salute You)” despidió tres noches insuperables con fuegos artificiales iluminando la noche, un estadio completamente rendido ante la leyenda que vivirá siempre en la historia del rock en Argentina y la certeza de que si bien el tour terminará en Norteamérica, lo vivido acá nunca se podrá igualar.

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