Según se observa en la grabación, Denzel Washington y Tyler Perry intentaron calmar al actor, a unos metros de su butaca y a un costado del escenario.
Luego, Will se seca las lágrimas de los ojos mientras regresa a su asiento.
Denzel Washington se acerca a Jada Pinkett y trata de contenerla tras lo ocurrido. Will, ya en su butaca, dialoga con su representante.
A los pocos minutos, un locutor pide que todos vuelvan a sus asientos para retomar la transmisión de la entrega de premios.