"Cuando he dicho que estoy dando un cierre a mi etapa en el chimento, es porque lo siento internamente", confesó mirando fijo a cámara al tiempo que aclaró sobre su vínculo con su compañero: "Entre nosotros no hay pelea. Entre nosotros no hay grieta. Nos vamos a acompañar en lo que el otro haga y por supuesto que es incómodo para los dos saber que es mentira que el canal dijo los dos o ninguno. Mentira".
En ese punto de detuvo para dejar en claro qué fue lo que realmente hablaron con las autoridades del canal. "Jamás nos dijeron los dos o ninguno. Porque si nos dijeran los dos o ninguno, es ninguno. Y nunca nos pusieron contra ese paredón. Jamás. El canal, para mi sorpresa, en una reunión que tuvimos tres personas -y dos están acá-, nos dijo que nos iba a ofrecer un programa o un trabajo cada uno: Intrusos y otro, en otro espacio".
Fue allí entonces que Lusich explicó su posición. "Yo aclaré que si me quedaba a conducir en esta casa, que es un canal hermoso para trabajar, por su gente, por el laburo, porque son todos personas que se han educado haciendo televisión en vivo [...] yo dejé claro que, teniendo en cuenta que este es un canal cuya programación diaria, en tiras sobre todo, se hace en base al espectáculo, yo no iba a conducir otro programa de espectáculos que no sea Intrusos. Porque ahí sí es que siento que hay un techo", expuso.
"Hablé por mí, pero lo dije casi como efecto reflejo. 'Gracias, muchas gracias por decir que me van a dar trabajo igual. Pero para seguir haciendo chimentos me quedo en Intrusos'. Y eso lo dije adelante de Adrián. No por cagarlo a mi socio. No soy el villano de esta historia. El canal tiene hoy la potestad de decidir quién va a seguir a cargo en caso de que seamos uno de nosotros dos del programa y qué ofrecerle al otro", concluyó rotundo para terminar con la infinidad de rumores y trascendidos sobre el futuro televisivo de los conductores de Intrusos.