En La Cumbre, el conductor fue directo al punto y Luana respondió sin vueltas: “No, por suerte no estoy imputada en esa causa”.
Después, la ex participante reconstruyó qué había sucedido realmente durante aquella etapa. Contó que había llegado a trabajar con Yao Cabrera en plena pandemia, cuando atravesaba una situación laboral complicada, y que en la mansión de Escobar no estaba sola, sino que convivía con numerosos influencers.
“Trabajé con él en pandemia porque no tenía laburo. Fui a la mansión que estaba en Escobar con muchos otros influencers y ahí hacíamos contenido para subir a las redes”, explicó.
Pero hubo un dato que terminó de poner el foco sobre la situación. Santiago del Moro recordó que, antes de ingresar al reality, se solicitan los antecedentes penales de todos los participantes y que los de Luana habían resultado limpios.
La respuesta de la joven fue contundente. “Sí, no salió nada porque no tuve nada que ver. En ese momento, yo tenía 20 o 21 y justo antes de que pasara todo lo que pasó, me corrí. No estuve en ese quilombo”, sentenció firme dando por concluido el tema y toda clase de especulaciones.
Qué dijo Luana Fernández dentro de la casa de Gran Hermano sobre su oscuro pasado con Yao Cabrera
Mucho antes de quedar en el centro de la escena por su salida de Gran Hermano Generación Dorada, Luana Fernández ya había protagonizado dentro de la casa una conversación que despertó todo tipo de comentarios. El episodio ocurrió en abril, durante una charla distendida en el patio del reality de Telefe, cuando salió a la luz un particular detalle de su pasado relacionado con el influencer Yao Cabrera.
Todo se desencadenó cuando Tamara Paganini observó un tatuaje que Luana llevaba en uno de sus brazos. Intrigada por la inscripción, le preguntó directamente: “¿Qué dice WIFI?”. La pregunta generó una reacción inmediata en la joven, que intentó cubrirse el tatuaje rápidamente mientras se mostraba cariñosa con Zunino.
Pero la situación no terminó ahí. Frente a la insistencia de sus compañeros, Luana Fernández finalmente decidió explicar qué había detrás de aquella inscripción y sorprendió al contar que estaba vinculada con Yao Cabrera.
“Es el team de Yao Cabrera, me pagaron un montón por tatuármelo en vivo. Laburé con ellos creando contenido en plena pandemia en una mansión”, explicó la participante, dando detalles de una etapa laboral que hasta ese momento no había contado públicamente dentro de la casa.
Luego, la joven amplió todavía más su relato y recordó cómo era aquella experiencia durante la pandemia. “'Mansión Wifi', se llamaba. Hacíamos videos todo el día, contenido, estábamos de joda todo el tiempo, no se puede decir todo eso pero la pasé increíble, porque aparte tenía laburo”, señaló.
En medio de la conversación, Martín Rodríguez intervino para recordar un episodio que había quedado asociado a aquella mansión. “Que después la allanaron, un quilombo”, comentó.
La mención abrió la puerta a una explicación sobre lo ocurrido y Luana eligió mantener cierta cautela al referirse al tema. Sin embargo, contó parte del contexto que conocía de aquella situación: “Había mucha gente quizá ilegal trabajando, en negro; pero se la agarraron con él porque era súper conocido y hubo una causa ahí que no me voy a meter”.
La charla tuvo entonces otro momento de impacto cuando Martín Rodríguez aportó un dato sobre la situación judicial del influencer y afirmó: “Está preso ahora”.
Actualmente, Yao Cabrera se encuentra detenido en el marco de una causa federal. De esta manera, aquel intercambio ocurrido meses atrás dentro de Gran Hermano Generación Dorada volvió a tomar relevancia a partir de la historia que Luana Fernández había contado sobre su vínculo laboral con el influencer y su paso por Mansión Wifi.