Sposato fue contundente al describir el trasfondo del conflicto: “Hoy no se pueden ni ver y la pelea es por el futuro. Se están disputando un espacio de poder. No están compitiendo por un proyecto, cada una tiene el suyo, pero hay un solo lugar para un proyecto”.
El periodista también sumó un análisis generacional: “Es la nueva generación contra la vieja. Las dos son populares. Una tiene una trayectoria mucho más amplia”. Y reveló un dato que grafica la interna dirigencial: “En su momento le prometieron a una ese espacio y por atrás le prometieron a la otra”.
A pesar de la tensión, de cara a la tribuna mantienen las formas. “Si se cruzan en un pasillo se besan, se abrazan se dicen ‘que linda que estás’. Pero si se separan se tiran mala onda”, contó Sposato, dejando en evidencia el doble juego que atraviesa el vínculo.
Finalmente, el panelista detalló cómo se gestaron las promesas que hoy alimentan el conflicto: “En los pasillos de Telefe le ofrecieron a Vero después del mundial, en septiembre, ser la conductora de Bake Off. Pero en otro pasillo a Wanda le dijeron que van a preparar MasterChef después del mundial”.
Con dos figuras fuertes, dos formatos exitosos y un solo lugar disponible, la definición de Telefe no solo marcará su programación, sino también el futuro de una rivalidad que ya se juega dentro y fuera de cámara.