Y explicó cómo veía al actor de semblante ante las serias acusaciones: “Ya estaba destruido. Me acuerdo que lo miraba y decía ‘este hombre no está bien, no la está pasando bien’. Se le notaba y era bastante difícil trabajar con él porque tenía en mi cabeza un montón de cosas en las que pensaba, que no estaba para nada de acuerdo con él”.
Y remarcó: “A veces hasta me daba impresión tener que compartir ciertas escenas donde yo lo tenía que tratar con mucho amor, como si fuese un padre. Y en la intimidad y lo personal sentía que era todo un horror y no me gustaba tener que compartir ese espacio".
"Pero era todo bastante difícil de manejar. Por suerte teníamos un elenco de jóvenes que hacía todo un poco más fácil entre nosotros, y nos divertíamos”, cerró.
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