“La lucha de las mujeres todavía continúa, y será constante. No bajemos los brazos, no confundamos sensibilidad con debilidad. Que no crean que porque una parece estar ‘en otra’ se resigna a la línea del machismo y el destrato. Todas padecemos lo mismo. Es por eso que, como persona pública, tengo la obligación de sumar mi voz: que estos atropellos suceden sin distinciones y deben ser extirpados. Siento que mi misión es ayudar a construir desde mi propia historia, desde mi propia experiencia de búsqueda de la evolución. Porque como alguna vez dijera mi querido Juan Alberto (Badía): ‘Uno no es lo que es hoy. Uno es el tránsito que hizo hasta llegar a hoy”, expresa.