Para Boy Olmi, lo ocurrido con Florencia Peña no debe entenderse como un error individual, sino como un riesgo al que cualquiera puede quedar expuesto en un contexto donde prima la inmediatez. “Nos puede pasar a cualquiera, te puede pasar a vos o a mí”, reflexionó.
Además, advirtió que este tipo de episodios muchas veces son aprovechados para instalar otros debates. Según explicó, hay sectores que utilizan estos errores para “generar un discurso que ya excede la anécdota” y que responde a intereses políticos o mediáticos, incluso para desviar la atención de otros temas de mayor relevancia.
Por último, lamentó las consecuencias que tuvo el escándalo, no solo para su amiga sino también para quienes trabajaban con ella. “Lo más triste es que toda una producción se desarmó y hubo gente que se quedó sin trabajo”, expresó, al remarcar el impacto que puede tener un episodio de estas características más allá de la persona involucrada.