"La idea de dejar de teñirme la vengo amasando en mi cabeza hace un año cuando se corta mi trabajo en tele de lunes a viernes", explicó Carla.
Y comentó: "Lo primero que pensé fue no me tiño nunca más. Odiaba la obligación de tener que teñirme cada tres semanas, me parecía como una cárcel".
"Yo me tenía porque me tenía que teñir porque cada vez tenía más canas. Estaba presa de la imagen por estar expuesta. Cuando me quedé sin laburo dije: no me tiño más. Ya había tomado la decisión", siguió.
Y añadió sincera: "No lo sufrí en ningún momento, ver cómo crecen mis canas me da felicidad y alegría".
LEER MÁS: La carta de Sofía Zámolo a dos meses de la muerte de su mamá: "Cada día se nota más tu ausencia"