“A mí la gota me hace llorar. Es como que tenés un taladro con un vidrio en el dedo, el talón, o lo que te agarre…”, relató.
En medio de la conversación, Guillermo Capuya explicó qué ocurre con esta enfermedad y por qué puede generar molestias tan intensas en las zonas afectadas.
“El dolor de la gota es tremendo. Se acumulan cristales de ácido úrico en la articulación”, señaló el médico durante su intervención.
Finalmente, Capuya aclaró que la gota cuenta actualmente con tratamiento farmacológico, una explicación que llevó tranquilidad a Lussich ante la posibilidad que había mencionado al comienzo de la charla.
Gota: cuáles son sus síntomas y qué factores favorecen su aparición
La gota es una forma de artritis inflamatoria que puede manifestarse con ataques repentinos, muchas veces durante la noche. Además del dolor intenso, provoca hinchazón, enrojecimiento y sensación de calor en la articulación afectada. Aunque suele aparecer primero en el dedo gordo del pie, también puede comprometer otras articulaciones. Los episodios pueden durar entre una y dos semanas y alternarse con períodos sin molestias.
La alimentación es uno de los factores que influyen, pero también intervienen los antecedentes familiares y la capacidad de los riñones para eliminar el ácido úrico. El consumo de alcohol, las bebidas azucaradas y una dieta rica en purinas pueden aumentar el riesgo, al igual que la obesidad y ciertas enfermedades renales. Con diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, es posible controlar la enfermedad y reducir la frecuencia de los ataques.