El actor confesó este jueves el problema que se le presenta mientras todos dan por sentado su amor por la rubia.
12 ene 2017, 23:59
Las confesiones que Fede Bal disparó en Intrusos sobre su amor por Laurita Fernández alarmaron gratamente a los aficionados a los culebrones. La historia no puede quedar allí. El público exige un final feliz, lleno de perdices, altares y sábanas blancas de seda.
La cuestión es que mientras la rubia sigue pateando la pelota de la ambigüedad con respecto a sus sentimientos por el hijo de Carmen Barbieri, el muchacho, con mucha sutileza, comienza a enviar algunas señales.
"Me pasa mucho cuando voy a bailar que las minas no se me acercan a chamuyar, bueno alguna que otra sí, pero al nivel de: 'No, él está con Laura', le dicen las amigas. '¿Qué sabés?', le digo.", avisó, en El Diario de Mariana.
Y después de exponer su "sufrimiento", como quien no quiere la cosa, Federico toma carrera y apunta al ángulo: "No estoy buscando que pase, pero si pasa, pasa".