“Me sacan de donde estoy, de repente. Lo hace toda una gente toda vestida de blanco y me llevan al hospital público de Mauricio. Que no está en las mejores condiciones, para nada”, señaló Justina.
Y comentó cómo fue ese dramático ingreso a la sala del hospital: “Ahí dije: ‘Bueno, está bien, me la banco, saldré a los 15 días’. La primera noche cae una mujer de la India, así como en la penumbra. Y digo: ‘¿Qué hace esta mujer?’. Yo pensé que no estaba infectada. Y esta mujer, viene, se sienta en una cama y me dice: ‘Estamos en las manos de Dios’”
“En ese momento de soledad, la miré y dije: ‘Bueno, genial compartir esta experiencia con ella’. Parecía muy buena esta mujer. Después terminó siendo Sarita y compartimos 25 días juntas. A mí me seguía dando positivo, era testeada cada tres días”, reveló la artista.
Y puntualizó: “Yo no tenía síntomas, ya tenía anticuerpos, estaba perfecta. Tenía muchísimo miedo, no nos trataban, directamente. El equipo médico cambiaba cada semana, no había una relación con ellos”.