Luego, Sebastián compartió algunos detalles de la conversación que mantuvo con la profesional y reconoció que él también atraviesa momentos de mucha sensibilidad emocional. En ese sentido, contó que durante la consulta surgieron cuestiones relacionadas con los límites y la manera en que los adultos expresan sus sentimientos frente a sus hijos.
“Beli estaba buscando el límite. Yo le conté que últimamente me pasaba que me largaba a llorar, se lo conté para ver qué opinaba, porque me siento superado por la situación”, sostuvo, quien dejó en evidencia cómo está viviendo personalmente esta etapa familiar.
Por último, el instructor de esquí reprodujo una de las reflexiones que le transmitió la psicóloga sobre la importancia de que los padres puedan mostrar sus emociones sin trasladarles a los chicos la responsabilidad de contenerlos: “No, vos sos el papá y tenés que poner el límite. Vos sos el adulto y los estás poniendo a ellos en la posición de adultos. No está mal que un hijo te vea llorar, pero es muy distinto si ellos sienten que tienen que hacerse cargo de lo que me pasa o me tienen que venir a consolar”.
Juana Repetto y Sebastián Graviotto vivieron una intensa historia de amor que atravesó distintas etapas, desde la formación de su familia hasta la separación definitiva. La actriz y el instructor de esquí construyeron una relación que tuvo momentos de felicidad, pero también algunas crisis que terminaron desgastando el vínculo.
Durante los años que estuvieron juntos, la pareja se convirtió en una de las más conocidas del ambiente artístico y compartió distintos momentos de su intimidad familiar en las redes sociales. Fruto de su relación nació Belisario, mientras que Graviotto también construyó un vínculo cercano con Toribio, el hijo mayor de la actriz.
Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron a surgir diferencias que finalmente los llevaron a tomar caminos separados. Aunque intentaron mantener ciertos aspectos de su vida privada lejos de la exposición mediática, ambos hicieron referencia en distintas oportunidades a las dificultades que atravesaron como pareja.
La historia sumó un capítulo inesperado cuando Juana anunció que estaba embarazada nuevamente de Sebastián, pese a que ya no estaban juntos. La llegada de Timoteo, su segundo hijo en común, los encuentra separados sentimentalmente, pero unidos por la responsabilidad de acompañar a sus hijos y reorganizar su dinámica familiar.