Hay buenos restaurantes, locales de comida rápida, tradicionales pizzerías pero no faltan los vendedores al paso de panchos, hamburguestas, chipá, tortillas de grasa y sandwiches. Maxi es uno de esos que, con una pesada canasta al hombro, recorre a diario las avenidas Corrientes, Pueyrredón y Rivadavia para ganarse el pan del día. Este jueves cuando caminaba por Perón al 2500 debió terminar de trabajar inesperadamente.