Lo que ya se intuía después de su última visita al país se terminó de confirmar esta mañana: el entusiasmo y amor que despierta Rosalía en Buenos Aires no tiene precedentes. Bastó que el anuncio apareciera en el calendario para que miles de fans transformaran la expectativa en un fenómeno tangible, demostrando que el lazo con Rosalía no solo se mantiene intacto: creció, evolucionó y se volvió parte del ADN cultural de Buenos Aires.
