"El único punto del convenio que pareciera importarle a mi ex nada tiene que ver con la integridad y la vida de las chiquitas", comenzó la modelo.
"Se da casi como una extorsión: si no levanto la cautelar a una ‘tercera persona’, no volveré a tener permiso para viajar con mis hijas”, enfatizó.
“Todavía, su necesidad de sabotaje a mí y a mis planes le es más prioritario que la felicidad de ellas. A ellas no les es permitido disfrutar de lo que les gusta. No les es permitido ser felices”, sentenció Neumann.
Y dejó picando que él la sigue extrañando: “Detrás de todo esto hay un único fin. Honestamente creo que, más allá de que no supera y no perdona, él necesita volver a ver la foto familiar perfecta. Y en ese plano no importa que yo sea la madre de sus hijas: soy su gran estorbo”.