Al arrancar, a Francesca se le darán inyecciones subcutáneas a lo largo de varios años, una por día. Se la irá examinando y analizando los niveles de las hormonas que se inyecte durante ese tiempo. Si la hormona comienza a funcionar normalmente podría bajar la cantidad de pinchazos.
“Me inyectaba en las piernas una vez cada noche. Empecé a los 12 años. Era algo que no me impresionaba. Primero me pusieron las inyecciones mis padres desde que tenía 8 años hasta que aprendí yo. Era una aguja chiquita. No me dolía, era algo rutinario que tenía que hacer y lo hacía con normalidad”, contó Messi sobre su tratamiento.
La bailarina dijo que el tratamiento es muy caro pero se lo ayudará a pagar su novio, Martín Baclini. Además, anunció que ya tiene las órdenes para comenzar a hacerle las pruebas pero es tan doloroso que aún no quiere llevarla.