El contador, de 55 años, fue contratado en 2005 y poco después se convirtió en el jefe financiero de la firma Curtis Inc., la empresa que administra los fondos de Pearl Jam.
La demanda del grupo indicaba que Goodrich utilizó dinero de la banda para pagar sus tarjetas de crédito y las de su esposa.
El contador fue despedido en 2009 por "discrepancias financieras" con los músicos oriundos de Seattle, pero volvió a ser contratado en 2010. Poco después lo desvincularon al percatarse de que había falsificado la firma de la manager de Pearl Jam, Kelly Curtis.
Fuente: emol.com