Soledad Pastorutti preocupó a sus espectadores durante un recital en Entre Ríos al desplomarse sobre el escenario.
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Tremenda caída de Soledad Pastorutti
Soledad Pastorutti preocupó a sus espectadores durante un recital en Entre Ríos al desplomarse sobre el escenario.
La artista de Arequito está presentando su último disco, Parte de mí, que había lanzado en 2020. Recientemente, la cantante brindó un show en la Fiesta Nacional del Mate, en Paraná.
Mientras interpretaba el tema “Chingui chingui”, La Sole se desplomó sobre el escenario. El video se viralizó rápidamente en las redes sociales y se escuchan de fondo los gritos de preocupación de sus fanáticos.
Sin embargo, La Sole se levantó del piso de manera inmediata y sus seguidores se dieron cuenta de que había sido solo una broma.
La Sole, Soledad Pastorutti, mantuvo una profunda entrevista el año pasado para la edición de marzo de la revista Vogue Latinoamérica, y en sus redes sociales compartió con sus casi un millón de seguidores las postales de aquella jornada. Habló sobre la depresión que jamás había contado de forma pública.
Además, la cantante abrió su corazón y durante la charla con la reconocida revista habló sobre su presente, la crisis que vivió a los 39 y sus proyectos a futuro.
Incluso, se animó a profundizar sobre su muerte: “Quiero que la gente me recuerde como una artista, pero sí que mis seres queridos o los que desciendan sepan que tuvieron a una abuela cantante, que disfrutaba mucho de la vida. Vivo en un pueblo muy pequeño, no más de 7 mil habitantes. El recuerdo en un lugar así pasa por cómo se relaciona uno con la gente, la familia”.
Asimismo, reveló que le gustaría que su vida fuera plasmada en la pantalla chica para tener una conexión más fuerte con sus fanáticos: “Yo sueño realmente con una serie, con mi historia contada al público. Pero, desde lo más profundo".
Pero ahondando un poco más en sus deseos, y en sus ganas de continuar en el mundo musical, Soledad hizo una fuerte autocrítica, revelando que aún la vara continúa muy alta: "Todavía no logré sacar mi mejor disco, ni ofrecer el mejor concierto o lo que quiero lograr con la música de raíz sudamericana hacia Latinoamérica. Todavía estoy en esa búsqueda, aunque cada vez más parada en un lugar un poco más firme".
No obstante, su mayor confesión vino de la mano cuando, según sus palabras, vivió una de sus mayores crisis personales y una depresión que puso en jaque su carrera: "Cuando intenté mirar demasiado al resto me frustré y no hice las cosas bien. Yo vivo a mi ritmo, no al de los demás. A los 39 no me respondía la voz, todo lo pujante que fui se me apagó en pocos meses. Hice terapia. Descubrí que no me había valorado lo suficiente, era miedo”.
“Estaba convencida de que quería dar un paso más allá, pero no sabía si podía lograrlo. Fue difícil ubicarme en un mapa tan femenino, porque siempre fui una mujer aguerrida. Nadie me frenó. Sentí que para las guerreras de hoy, yo era como una persona que había quedado en otra época, también por el género musical", explicó angustiada Pastorutti.
"Desde chiquita siempre quise caerle bien a todo el mundo, cuando el cantar pasó por lo estético me sentí, en un momento, la pueblerina. La niña del interior que llegó a tener éxito se dio cuenta que había gente que la miraba como un bicho raro. Hasta que un amigo me empezó a ayudar y ahora disfruto de las entregas de premios, del juego; de darme cuenta que no porque un día me ponga un tacón alto y vestido voy a dejar de La Sole”, expresó.
