Luego detalló: "En el medio nos pasó de todo, como puede pasar en un viaje. Tuvimos que ir en taxi al aeropuerto y después al hotel al menos para dormir dos horas. Un taxi se quedó son bateria, a otro se le pinchó una rueda. Esperando con Milenka, ella se durmió y después me vomitó encima. Parecía una película de esas tragicómicas que hacen siempre los americanos en el día de accion de gracias donde no llegan a ver a la familia".
Pese a los inconvenientes, las demoras y los cambios de último momento, finalmente logró arribar a Kansas City a tiempo para cumplir con la cobertura del evento deportivo más importante del planeta.