“Cuando se vota, obviamente hay un tiempo para votar. Vos como producción sabés quién te rinde y quién no te rinde”, señaló Rial, dando a entender que la producción evaluaba permanentemente el rendimiento televisivo de cada participante.
La observación despertó el interés de Canosa, que intervino para complementar la explicación: “Claro, vos ves el rating, y ves quién garpa y quién no”.
Tomando ese comentario, Rial profundizó en el ejemplo y relató una situación habitual dentro de la dinámica del programa. “Y vos ves que se fue ahí por ahí a placa, fue uno que te rinde mucho y puede irse. Y arranca la votación y el que vos querés que se quede, se está yendo”, describió.
Fue entonces cuando reveló cuál era la maniobra que, según contó, se implementaba en esos casos. “Entonces, ¿qué hacía yo? Alargaba o acortaba el tiempo de la votación. No había trampa”, sostuvo.
Acto seguido, aclaró que los sufragios recibidos eran legítimos, aunque reconoció que la clave estaba en modificar la duración del proceso. “Era acortar los tiempos de votación. Los votos que entraban eran reales”, afirmó al explicar el método que permitía favorecer la permanencia de ciertos participantes considerados más atractivos para el desarrollo del programa.
Sobre el final de la charla, Rial también se refirió a una de las preguntas que históricamente rodean al reality respecto de los posibles favoritos de la producción. “Y después también, todo el mundo dice ‘¿quién quiere Gran Hermano que gane?’. Una vez que entraron, no te importa quién gana”, concluyó.
De esa manera, el periodista reconoció que en algunas oportunidades el cierre de las votaciones podía concretarse mientras parte de la audiencia seguía enviando sus votos, con el correspondiente costo económico para quienes participaban del proceso.
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Qué dice la polémica nota de Clarín que aniquiló a Gran Hermano Generación Dorada
La columna de opinión “El peor Gran Hermano de todos”, publicada por la periodista Silvina Lamazares en Clarín el 3 de junio de 2026, generó una fuerte repercusión en el mundo del espectáculo al realizar un duro análisis sobre la actual edición del reality de Telefe. Según la periodista, el programa atraviesa una de las etapas más cuestionadas de su historia debido a una combinación de desgaste del formato, decisiones de producción discutidas y una creciente desconexión con el público.
El eje central de las críticas apunta a que el ciclo habría perdido gran parte de la espontaneidad y el atractivo que lo convirtió en un fenómeno televisivo en temporadas anteriores. La periodista sostiene que el juego dejó de estar dominado por las estrategias de los participantes para pasar a depender de intervenciones externas, ingresos y egresos constantes de jugadores, cambios de reglas y situaciones que, para una parte de la audiencia, terminan desdibujando la competencia original.
Otro de los cuestionamientos gira en torno a la falta de figuras capaces de generar el impacto que tuvieron participantes emblemáticos de otras ediciones. En ese sentido, la nota plantea que el reality no logró construir personajes con suficiente peso narrativo para sostener el interés del público durante varios meses, algo que se reflejaría en el nivel de conversación generado alrededor del programa.
Además, Lamazares remarca que la producción parece haber recurrido de manera permanente a recursos extraordinarios para mantener el interés de la audiencia, una situación que, según su análisis, terminó evidenciando las debilidades de la temporada en lugar de solucionarlas. Asimismo considera que la esencia del formato quedó relegada y que el foco pasó a estar puesto en mecanismos externos más que en la convivencia dentro de la casa.
La publicación tuvo un fuerte impacto porque apareció en un contexto de crecientes cuestionamientos al programa y abrió un debate sobre la transparencia del reality y la manera en que se toman determinadas decisiones de producción. De hecho, tras la difusión de la nota, volvieron a instalarse discusiones sobre el manejo de las votaciones y el rol de la producción en el desarrollo del juego, temas que posteriormente fueron retomados por figuras vinculadas históricamente a Gran Hermano.