“Pasó algo que no me esperaba. Hice un truco muy tonto, que hago hace años. La tenía a Flor sobre mis manos y, cuando la paso por la espalda, hubo un microsegundo en el que me fui no sé adónde. Y sentí un dolor que nunca en mi vida había sentido. ¡Fue tremendo!”, explicó Mazzei sobre la lesión que sufrió.