En una entrevista con Hola!, donde protagonizó una tapa junto a su hija de un año y medio, Elina reveló que los médicos le habían anticipado que necesitaría realizar un tratamiento para poder convertirse en madre. “Los médicos nos habían dicho que, para que yo pudiera quedar embarazada, tenía que hacer tratamiento”, contó.
Pero la historia tomó otro rumbo durante uno de sus viajes a México. Allí, Elina y Eduardo decidieron visitar el santuario de la Virgen de Guadalupe para pedir por la llegada de un bebé. Lo que ocurrió después fue interpretado por ambos como una señal imposible de ignorar. “¡Y me quedé embarazada de manera natural! Fue muy movilizador porque, además, coincidió con la aparición de un boceto que Frida había hecho durante uno de sus embarazos”, relató la modelo.
Aquella coincidencia terminó siendo determinante para elegir el nombre de la pequeña. Elina quiso llamarla “Kahlo”, en homenaje a la artista mexicana, mientras que Eduardo propuso agregar “Milagro”, convencido de que la llegada de su hija había sido obra de la Virgen.
Ahora, con Kahlo Milagro en sus vidas, el matrimonio tiene un nuevo deseo: volver a agrandar la familia. Pero Elina sabe que, al igual que ocurrió con su primera hija, no todo depende de la voluntad humana. “Nos encantaría, pero eso está en manos de Dios. Yo, sobre todo, brindo por la vida. Es corta, puede cambiar de un momento a otro y, por eso, hay que disfrutarla”, sostuvo.
Y mientras el futuro familiar queda abierto a lo que pueda suceder, la modelo dejó una contundente reflexión sobre la manera en que vive junto a Eduardo Costantini, dejando en claro que ambos eligen disfrutar intensamente de cada instante.
“Con Eduardo, vivimos intensamente. Dios nos presta las cosas por un ratito y, después, nos vamos sin nada, solamente con lo que sentimos, lo que amamos y lo que dimos”, concluyó Elina Fernández.
Cuál es la historia de Eduardo Costantini y Elina Fernández que nadie te contó
Se conocieron bajo la lluvia, en el café del MALBA, y desde ese instante nada fue igual. Eduardo Costantini, el multimillonario de 79 años, y Elina Fernández, la joven modelo de 36, llevan 7 años juntos construyendo una historia de amor que desafía prejuicios, críticas y hasta batallas judiciales.
Lo que empezó como un flechazo casual en 2019 se transformó en matrimonio, maternidad y un proyecto de vida compartido. En 2023 dijeron “sí, acepto” y, un año después, llegó Kahlo Milagro, la hija que ambos definen como un “milagro” tras varios intentos de fertilización.
Hoy, mientras enfrentan conflictos con la primera esposa de Eduardo y sueñan con agrandar la familia, la pareja demuestra que el amor no tiene edad ni límites. ¿El secreto? “Son decisiones de Dios, estamos enfocados en lo que nos hace bien”, confesó Elina.