"El año pasado me detectaron un virus, todo porque no me hice el Papanicolau a tiempo. Entonces, me hicieron una cirugía que se llama de cono. Es el virus del cáncer de útero. Si no me lo sacaban, me podía enfermar. Pero le dije al médico que antes de sacarme todo el útero quería volver a ser mamá... Después pensé que no iba a poder ser mamá naturalmente porque ahora iba a ser más complicado. Pero se hizo realidad. Dios me deja ser mamá, pero siempre con pruebas", añadió sobre su situación.