A principios del año pasado los médicos le detectaron a Federico Bal cáncer en el intestino. Seis meses después, luego del tratamiento, anunció: “¡Hola! Quería contarles con mucha emoción las buenas nuevas. Mis últimos estudios muestran que ya no está el tumor que tenía en el intestino. Quiere decir que el tratamiento funcionó, y que soy parte de ese preciado 30% de probabilidades de curarme sin operarme. Resumiendo: ME CURE”.