Y agregó: “Es una enfermedad impredecible. Algunos días me siento mejor que otros, otras veces me siento fatal. Y cuando tengo suerte, estoy como nueva”.
Sobre sus días y cómo lo lleva adelante, analizó al respecto: “He aprendido a anteponer la mente al cuerpo, sin importar cómo me sienta. Salgo de la cama cada mañana de un salto y empiezo mi rutina".
"La disciplina es mi mejor amiga, junto con el ejercicio y una dieta sana. Mantener una actitud positiva, centrada y vivir con gratitud son la mejor receta para sobrevivir a esto”, explicó la artista.