El animal, contó, ya había sido motivo de preocupación anteriormente. Maglietti aseguró que había intentado plantear el tema tanto con el propietario del perro como con la administración del edificio, aunque no habría obtenido una respuesta que solucionara el problema.
Frente a esa situación, decidió expresar su enojo públicamente a través de X. “Tengo un vecino que tiene uno y no es capaz de ponerle un bozal en espacios comunes”, escribió en aquel momento. Su reclamo continuó con un mensaje todavía más contundente: “¡Indignada estoy! Son unos irresponsables y forros. ¡Harta!”. Y agregó: “No quiero que mi integridad ni la de mi hijo dependa de la buena voluntad de un tipo que no es capaz de respetar a los demás con las medidas de cuidado adecuadas”.
Cómo el reclamo por seguridad de Alejandra Maglietti pasó a convertirse en amenazas
La repercusión del mensaje fue creciendo hasta que, según contó Alejandra Maglietti, comenzaron a llegarle comentarios cada vez más agresivos. El punto más doloroso apareció cuando esas expresiones tuvieron como destinatario a su hijo. “Me empezó a agarrar miedo. Me pegó así porque no estoy acostumbrada, fue muy fuerte y todavía lo estoy procesando”, relató en vivo.
La conductora explicó que la preocupación por el animal estaba vinculada exclusivamente con las medidas de seguridad que deben cumplirse en espacios comunes. En ese sentido, recordó que la normativa vigente establece el uso de bozal para determinadas razas consideradas potencialmente peligrosas.
El contexto también contribuyó a que el tema adquiriera mayor sensibilidad. Por esos días había trascendido la muerte de un niño de tres años en Córdoba tras ser atacado por un perro de características similares, un hecho que volvió a instalar el debate público sobre la tenencia responsable de este tipo de animales.
Sin embargo, Maglietti buscó diferenciar su planteo de una discusión sobre la prohibición de determinadas razas. Su pedido, sostuvo, estaba relacionado con el cumplimiento de las medidas de prevención. “Solo pido que se cumpla el requisito de ponerle bozal por una cuestión de seguridad”, insistió durante el programa.
En medio de la polémica, hubo además una publicación que terminó generando una nueva controversia. Maglietti reconoció que había respondido afirmativamente a un posteo que proponía prohibir la tenencia y crianza de pitbulls, aunque posteriormente decidió eliminar su respuesta. “Agarré y me descargué en Twitter. En la vorágine de que estaba enojada, contesté otro posteo que decía que había que prohibirlos… pero después lo borré porque no es una discusión que estoy dispuesta a dar, porque no sé si es correcto”, explicó.
Según su relato, un portal tomó esa interacción y la presentó en un titular que consideró descontextualizado. A partir de allí, la situación escaló y comenzaron a multiplicarse los mensajes violentos.
Más allá de la discusión sobre los perros y las normas de convivencia, el episodio terminó tocando un punto especialmente sensible para Maglietti: su rol como madre. Con su hijo todavía muy pequeño, reconoció que las amenazas alteraron por completo su tranquilidad y que pasó una noche marcada por el miedo.