En tanto, en cuanto a la actual importancia del equipo, competitivamente hablado, Paradizo señaló que si bien la Lazio "es un equipo histórico del fútbol italiano y con mucha repercusión y que es muy popular en Roma, se ha quedado afuera de toda competencia internacional".
Al tiempo que agregó: "Terminó la última temporada en el noveno puesto, con lo cual no juega ni Champions ni Europa League que es la segunda competencia a nivel clubes más importante. Ni la Conference, que es la tercera. No se ha clasificado a ninguna de las tres es decir, solamente tiene por delante la Lazio en la próxima temporada lo que es la Serie A del fútbol italiano". "Es un equipo de mitad de tabla, no es uno de los equipos más fuertes", sentenció.
En este contexto, está más que claro que Mauro Icardi estaría priorizando su situación personal, en pos de poder retomar un contacto fluido y más normal con sus hijas, quienes precisamente tienen nacionalidad italiana, por lo que muchos entienden que desde allí podría continuar con su pedido de restitución internacional de las menores... siempre y cuando no prospere la maniobra legal de Wanda en su intento por bloquear toda comunicación de las nenas con su papá alegando supuestos problemas psicológicos y hasta de violencia por parte del futbolista para con las pequeñas.
Por qué Mauro Icardi podría perder todo contacto con sus hijas
La guerra judicial entre Wanda Nara y Mauro Icardi volvió a sumar un capítulo luego de que Ana Rosenfeld, abogada de la empresaria, realizara una serie de pedidos ante la Justicia vinculados con las dos hijas que tiene la expareja.
La presentación fue dada a conocer en DDM (América TV), donde la periodista Tatiana Schapiro detalló el contenido del escrito presentado por la representante legal de Wanda y explicó que las medidas solicitadas estarían relacionadas con el conflicto generado alrededor de la documentación de las menores.
Según se expuso en el programa, Rosenfeld argumentó que su intervención busca proteger a las niñas frente a determinadas situaciones que, de acuerdo con el planteo, habrían sido protagonizadas por su padre. En ese sentido, Schapiro leyó parte del documento: “Vengo a solicitar con carácter urgente y con carácter cautelar la adopción de medidas de protección respecto de las niñas ante la conducta desplegada por su progenitor, Mauro Icardi”.
De acuerdo con lo informado al aire, la defensa de Wanda Nara sostiene que el episodio habría provocado consecuencias emocionales en las menores y que, por ese motivo, considera necesaria una intervención judicial inmediata.
“Dicha conducta ha generado en las niñas un estado de angustia, temor y afectación emocional que requiere inmediata intervención judicial”, continuó leyendo la periodista en DDM.
Schapiro explicó que el escrito hace especial referencia al conflicto relacionado con los pasaportes. A partir de ese episodio, Ana Rosenfeld solicitó que el cuidado de las niñas quede exclusivamente en manos de su madre y que Mauro Icardi sea sometido a evaluaciones profesionales.
Entre los pedidos enumerados aparecen el “cuidado exclusivo de las niñas a favor de su madre”, la “suspensión cautelar de la responsabilidad parental del señor Icardi” y la realización de “pericias psicológicas y psiquiátricas al progenitor”.
Pero el planteo judicial también contempla restringir temporalmente las vías de comunicación entre el futbolista y sus hijas. “Suspensión de las llamadas telefónicas, WhatsApp, videollamadas y encuentros personales hasta tanto existan conclusiones en relación a su conducta y a las formas de dirigirse a las menores”, señala el escrito. Ante la contundencia del pedido, Schapiro reaccionó: “Esto es tremendo”.
Por último, la presentación incluye otro requerimiento dirigido al exjugador: que realice una capacitación vinculada con situaciones de violencia familiar y de género. “Se intima al señor Icardi a realizar un curso especializado en violencia familiar y violencia de género”, expresó la periodista.
Además, el documento sostiene: “La conducta del progenitor excede una mera diferencia entre adultos durante la incidencia vinculada con la documentación del viaje, comunicándose con las menores, diciéndoles que su madre las habría secuestrado y colocándolas en una situación de presión emocional”.
De esta manera, el conflicto entre Wanda Nara y Mauro Icardi vuelve a quedar en manos de la Justicia, con una serie de medidas cautelares solicitadas por la defensa de la empresaria en relación con sus hijas.