"Hay lugares muy míos a los que no entra nadie, no importa lo enamorada que esté. Y si confunde eso con falta de interés o de cariño, se queda afuera automáticamente: hay cosas que son así y punto, no tienen explicación posible. Después, caballeros, un buen chiste siempre garpa más que unos buenos abdominales, ¡no tengas duda de eso!", dijo Kämpfer a la revista Las Rosas.
"Fue una separación muy madura. No fue como la primera y no cometimos los errores de antes. Crecimos al permitirnos un tiempo para dar a conocer la noticia, al ser impecables en la palabra para cuidar al otro, al dejarnos en claro que a pesar de la distancia, estamos. Cada tanto nos mandamos un mensaje, nos reímos de algo, nos mandamos información que le puede servir al otro. ¡La hicimos tan simple! Separarnos así nos ratificó cuánto valió la pena todo lo que intentamos. ¡Él es lo más!", concluyó Agustina